David Duke expone su más reciente producción:

“Caminos del Fuego”

Allan Barrera

Alejados de la mimesis y la verosimilitud de lo figurativo, los cuadros del pintor David Duke interpelan al espectador a que reflexione sobre una realidad en la que nunca se ha  de encontrar un lugar seguro, pues la única certeza que surge desde el interior de sus cuadros a la superficie visible de cada trazo, es el movimiento o el caos circular que envuelve en forma de interrogante la existencia humana. 

Prueba de ello es su exposición “Caminos del fuego” que muestra su obra más reciente. Inaugurada el 6 de junio, con un total de 11 piezas en el teatro Luis Poma de San Salvador, refleja a un Duke siempre transgresor pero más seguro sobre el lienzo y decidido a experimentar con nuevas formas y colores como el blanco intempestivo que hoy predomina en algunos de sus cuadros.

Su intención según explica él, “es alejarme de la forma iconográfica para darle a la mancha  una forma y un ritmo que genere ambigüedad y duda en el espectador”.

Al respecto, el pintor Edgardo Quijano también agrega que “sus obra son respuestas honestas  y espontaneas a las crisis de conciencia social del mundo que habitamos,  Duke plasma sus visiones para configurar ásperas texturas y desvanecidas transparencias que nos hacen sentir que encontramos algo oculto en nosotros y que se integra y desintegra en cada aleteo del pensamiento racional  en el reino irracional”.

Ya lo decía el poeta René Chacón, que su obra “es una rica y variada signografía oculta, que da énfasis al vacio interior, expresado algunas veces, en una amalgama de grises fríos o nubes esperpénticas suspendidas en la zozobra de la nada”.

“En caminos del fuego” no asistimos ya a la obra de alguien que solo está de paso por el negocio, que pinta uno o dos cuadros buenos y luego se  retira del juego, David Duke ya demostró que es un pintor terco y apasionado y capaz de evolucionar técnicamente, que llegó al arte para quedarse a vivir en él y aceptar las consecuencias del éxtasis, que en palabras de Bolaño, podría llegar a quemar a cualquiera.

La exposición estará abierta al público en el teatro Luis Poma  hasta el 16 de julio y estará acompañando a la obra de teatro “Incendios”, dirigida por Roberto Salomón.