Abstracciones de David Duke Por Dagoberto Nolasco

Independientemente del concepto personal que se tenga, de lo que hayamos escuchado decir o de lo que creamos que es el arte abstracto, la abstracción como su nombre lo indica es la ausencia de lo figurativo. Abstracto es un concepto, es una idea, es algo que solamente existe en nuestra mente y que difícilmente puede ser entendido.
Un sinónimo indeterminado de abstracto bien podría ser algo vago, algo impreciso, hasta podríamos decir que es lo que no tiene sentido lógico. Filosóficamente se podría definir como una representación que no corresponde a ningún dato sensorial o en todo caso a un concepto. Cuando nos plantamos frente a un cuadro de David Duke y tratamos de entenderlo, considero que estamos cometiendo un terrible error, a Duke no se le debe tratar de entender, a él se le debe acompañar a la travesía que nos está invitando en ese momento con su propuesta pictórica, solamente es cuestión de dejarse llevar por su color y resultados cromáticos que hasta podrían resultarnos desconocidos conscientemente, y por ende, corresponderle con nuestra lógica o para hacer más interesante la relación hacedor y espectador, bien podríamos responder con un absurdo, pero con su obra se debe entablar un dialogo, a su obra de le debe cuestionar con nuestros propios conceptos estéticos, porque lo que un cuadro de David está haciendo cuando se nos muestra, es planteándonos una situación cosmogónica que nos lleva por sub mundos que para él son sumamente familiares.
Duke nos habla del origen de un universo personal, a él se le debe acompañar a esos mundos y sub mundos inventados que nos está mostrando en su obra y que al final de cuentas son sus mundos.
Toda esa maraña de colores degradados hasta el más mínimo tono, que van formando un escenario fantasmal que nos puede resultar hasta ilógico, pero que ahí está para ser confrontado, y sus composiciones oníricas que se desprenden de un arquetipo surreal como si fuesen un almacigo de conceptos desparramados para quien quiera comprenderlos, para quien quiera acompañarlo en su viaje o no, se hacen presentes en esta exposición que hoy nos muestra David Duke…
Dagoberto Nolasco